ENIGMIK (La Cerveseria) Agost 19 - tester

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ 


Para refinados degustadores de la buena cerveza y el mejor escape.

Lo+: El maravilloso empleo que dan a todos y cada uno de los miembros del equipo, por numeroso que pueda ser.

Lo-: Que no queremos esperar cuatro años más para que Enigmik vuelva a la carga.

Enigmik fue, con su Bunker, uno de los pioneros en el sector del escapismo en una ciudad que a día de hoy es representativa de éste no solamente a nivel nacional, y lo fue destacándose del resto a través de un concepto de juego que resultaba innovador y sorprendente, que obligaba a los aquel entonces neófitos en esto de escapar a estrujarse el cerebro y concebir nuevas formas de asimilar los retos que tan osadamente proponían en un conjunto sobrio y esmerado que, tras varios años, sigue recordándose con acierto.

Mucho ha llovido desde entonces, y más han sido todavía los que adoptaron -como ocurre en cualquier ámbito de prestigio- aquel saber hacer, aquellas ideas, como propias; por supuesto, sorprender ahora en un género que ha vivido una evolución colosal no es tarea fácil, y lo es menos aún en su mismo epicentro, donde, cuentan las leyendas -y, a veces, no son más que palabrería, pues, como dijo alguno, del dicho al hecho hay un trecho, y actualmente son exagerados los exponentes de supremacía norteña (véanse, los Dino Rising o Dragonborn de Madmansion o el Náufrago de Password Vitoria), por mencionar un ejemplo claro- se reúne la alta cuna del escapismo contemporáneo, y cuando la simpática Ambar de Coco Room ya marcaba terreno conocido en la materia.

A veces, no obstante, las apariencias engañan más que otra cosa, y, salvando la magnífica Creación de Cronologic y su secuela, ni la propia Barcelona se encuentra tan desmarcada del resto -joyas como Atrincherados quedan fuera de ésta- ni es tan poco el margen de sorpresa que podemos permitir. Díganselo, si no, a Enigmik, que cuatro años y mucha sabiduría después, entregan una de las más grandes maravillas de la ciudad condal, un auténtico referente de la materia escapista y uno de los pasatiempos más divertidos e ingeniosos del panorama reciente. Y lo hacen, cómo no, valiéndose de todo aquello que encumbrara su opera prima y la hiciera brillar en su día, aplicando originalidad y una consciencia del trabajo en equipo ambiciosa y conseguida a partes iguales.

Si alguno debe considerarse el mayor mérito de La Cervecería, es sin duda su capacidad para conjurar el espíritu de equipo y obligar a todos sus partícipes a trabajar codo con codo en una suerte de proceso en cadena, cuya importancia práctica es igual a la suma de todos sus valores. Nadie, ni una sola persona, queda fuera de lugar en una sala donde los enigmas destacan por su vibrante dinamismo y operativa grupal, donde los más jugones se hartarán de correr sin descanso y proceder a cumplir su papel como parte del grupo, un concepto que jamás debería haberse olvidado en el sector que hiciera del denominado team building un factor de referencia.

De la preciosista y cálida bienvenida al extenuante final, todo, absolutamente todo, funciona con precisión milimétrica. Los decorados, recreados con el empeño y la pasión que diferencian el trabajo bien hecho, absorben al escapista y trabajan en la elaboración de la trama tanto como unos juegos integradísimos, lógicos y divertidos, que, redoble de tambores mediante, ofrecerán la experiencia vitálica, frenética y sin descanso que desean los más exigentes jugadores. Un juego redondo para los amantes de la adrenalina y el entretenimiento.

Una verdadera cerveza de cinco puntas merecía un escape de cinco estrellas. Su ingrediente secreto: Enigmik Escape Room.