CINEMAESCAPE (Barum Dum) Julio 19

⭐️⭐️⭐️⭐️

Para hombres, elfos, enanos y orcos con ganas de estrujarse el cerebro.


Lo+: Plantea un estilo de juego diferente para acercarse a la propuesta de Tolkien.

Lo-: Hasta que no te acostumbras, puede resultar espeso.

Hay obras que, por su estilo o su contenido -incluso a veces por su repercusión social- tienden a considerarse inadaptables. Esta concepción responde a menudo a la incapacidad del espectador para desencajar dicha obra de su canal original, desprenderse de una idea preconcebida que habita en el interior de su psique y abrirse a las posibilidades que otros formatos pueden ofrecer a una misma historia. Esto no implica que todo valga y que el fin -casi siempre erróneo- justifique los medios -hacerse con un producto amado por el público y explotarlo sin necesidad ni esmero, únicamente como pretexto de reservas-, y, desgraciadamente, los jugadores más avezados nos las hemos visto en más de un desaguisado del estilo; cuéntense, por poner un par de ejemplos, la deleznable Stranger Rooms o la ineficaz y autodestructiva La Puerta de los Enanos.

Desde Foroom Escape, sin embargo, no tomamos esta desgraciada casuística como una regla en sí misma, sabedores, por experiencia, que está en manos de creadores -guionistas, directores, game masters y una larga lista de componentes más- el ofrecer a cada obra, y, con ello, cada linaje, cada cultura formada alrededor de ésta -en algunos casos, palpable por el fandom más desbordado-, la adaptación que merece. Hacen falta, sin duda, pasión y esmero, amor por ambos mundos y saber hacer. Ejemplos de ello podrían ser, en su vertiente cinematográfica, la infalible Gerald's Game (Mike Flanagan, 2017), supuesta obra inadaptable de Stephen King, Game of Thrones (Weiss&Benioff, 2010-2019) o el The Lord of the Rings de Peter Jackson. Ya en el género escapista, seguramente nadie contaba con que obras tan complejas como Castlemaniac, La Logia Negra o Alien: El Origen -ésta última a pesar de sus posibilidades como vehículo claustrofóbico por antonomasia- cumplieran a niveles tan esplendorosos a la hora de adaptar sus fuentes primerizas.

El Barum Dum de CinemaEscape no alcanza las cotas de grandeza de la obra de Jackson, mas es esta una vara demasiado alta en la que medirse, y no cabe duda que funciona con creces como vehículo de explotation de la novela de Tolkien, haciendo alarde de un toque diferenciado que es propicio de revelarse como su principal reclamo, más allá de su condición de adaptación literaria. El método de juego, glamuroso y distintivo, posee la virtud de ser suficientemente inusual como para sorprender y dejar en vereda a los jugadores más experimentados -los aquí firmantes, con casi trescientas salas a sus espaldas, se las vieron y tuvieron en más de una ocasión-, y, a pesar de que no todas las pruebas pueden enorgullecerse de estar perfectamente integradas -puestos a ser quisquillosos, hay elementos cuyo inmersión en la trama puede ser ambigua-, sí emplean una modalidad de partida que precisa del uso de los sentidos y una concepción del espacio y las formas realmente sorprendente, acercando por momentos y con gran sutileza la sala a los estándares de la Tierra Media. A veces, eso sí, malabares tan distinguidos pueden ser arma de doble filo, y una mecánica de juego tan estrafalaria puede dotar de cierta espesura el primer tercio de la partida; que nadie desfallezca todavía, una vez acostumbrados y con las pilas cargadas, los jugadores no tardarán mucho más en apreciar esta distinción y meterse en el papel.

En otras palabras, sin hacerse derogar demasiado, los chicos de CinemaEscape consiguen dotar su Barum Dum de la esencia tolkiana que una sala del estilo pedía a gritos. Lo hacen, por si fuera poco, valiéndose de una ambientación que, en su inmensa mayoría, es pura artesanía enana, casi igual de preciosista y, efectivamente, tan imprescindible como aquella para el desarrollo de la partida. La interacción con el entorno es, sin duda, uno de los puntos fuertes de la sala, un detalle que puede pasar algo