UNREAL ESCAPE ROOM (Vikingos) Julio 19

⭐️⭐️⭐️⭐️

Para todo adorador de los dioses nórdicos con ganas de aventura que se precie.

Lo+: Es una de las propuestas más dinámicas de la actualidad.

Lo-: Detener el Ragnarok implica detener el juego... Deja al jugador con ganas de apocalipsis nórdico.

Hay pocas marcas infalibles. Más allá de las tendencias y los gustos de cada cual -o quizás debido principalmente a ellos- es imposible contentar a todo el mundo. Esto es así en el escapismo como en cualquier otra materia de ocio que se precie. Mas no cabe duda que Unreal es soberbia garantía de entretenimiento y diversión como pocas factorías son capaces de entregar.

Es imposible negar, además, su capacidad para desembalar productos que son novedosos o sorprenden por su estructura y pericia. La Mina es ahora agua pasada en las tertulias actuales, incluso hay quienes la considerarían un clásico, mas se olvida en esta apreciación -y en la mayoría- que nunca antes se había intentado un concepto igual en una sala de escapismo, y no encontramos tampoco ahora parangón similar: en ambientación e idea, sigue siendo 100% original. Narcos, a pesar de asentarse sobre una base mucho más clásica, la de un thriller en toda regla, y seguir derroteros de sobra conocidos por los jugadores de la anterior, consigue sorprender por una estructura inaudita en este tipo de salas y una concepción de la interacción con el jugador interesantísima.

Nadie piensa que la temática Vikinga pueda tomarse a la ligera, por su complejo planteamiento y severa ejecución, y es algo que el jugador, al menos en los primeros compases de la sala tras su apertura, debe abrazar con pies de plomo. Nuestro mensaje desde Foroom Escape es el siguiente: no teman, están en buenas manos. Si Unreal ha conseguido algo con su nueva sala es demostrarse uno de los más prodigiosos divertimentos del mercado entregando la que, de manera subjetiva y probablemente ensalzada por la excitación, es su mejor sala hasta la fecha.

Vikingos es, por encima de todo, puro frenetismo. Haciendo alarde de un enorme despliegue de pruebas, acertijos y juegos, la sala es una aventura de noventa minutos repleta de puntos álgidos y momentos que claman ser vitoreados. De la manera a la que nos tienen acostumbrados, las habitaciones emplean un sinfín de enigmas enérgicos, lógicos, rápidos y vibrantes que impiden que la acción decaiga en ningún momento, y empujan a los jugadores a correr sala tras sala en busca de más para contentar la exaltación con que es -imperantemente- recibido cada nuevo misterio. Quienes gusten de juegos ágiles y mucha tela que cortar encontrarán en ésta su nueva sala favorita, con trabajo suficiente para tener entretenidos a grupos más numerosos y haciendo las mil y una delicias de los más reducidos, que se darán de bruces con un dinamismo excepcional en el que cada minuto es gratificante oro.

Como no podía ser de otra forma, la ambientación no queda relegada a segundo plano. En una historia como la que presentan aquí, la creación de un entorno cuidado hasta el más mínimo detalle es vital para la confección de la sala; Unreal lo sabe y pretende hacernos partícipes de la trama hasta sus últimas consecuencias, con una ambientación preciosista y un montaje milimétrico, cuyo papel en la resolución de los enigmas es imprescindible, momento de boca abierta y aplauso incluido.