THE ROOM ESCAPE (Las reliquias de la muerte) Junio 19


⭐️⭐️ modo sherlock


Para incondicionales de Harry Potter... y poco más.

Lo+: Los guiños y referencias al universo mágico.

Lo-: Su carencia de fluidez e, incluso, de lógica, es abrumadora.

No es la primera vez -y, con este tipo de asuntos, difícilmente se trata de la última- que una sala de escapismo opta por adentrarse en el universo mágico que J.K.Rowling creara hace ya más de veinte años, pero sí estamos, no cabe duda, ante la incursión más reconocible de todas. No en vano el fandom más acérrimo a la saga literaria -o cinematográfica- estaba encantado con la experiencia; si algo es imposible reprocharle a Las Reliquias de la Muerte de The Room Escape es su capacidad para ondear con desparpajo y orgullo el estandarte del frikismo y la pasión por la materia.

A todo esto, y, más que probablemente, a raíz de esto, -queda en las manos de cada cual juzgar si para bien o para mal-, los creadores hacen de las referencias un nuevo estilo de juego en sí mismo, e integran sin tapujos tantos guiños y elementos mágicos como son capaces, en una suerte de lección -¿magistral?- de optimización de espacio y pruebas para tal uso que encandilará, como decimos, a los incondicionales y, a la vez, alejará, o relegará a la profunda apatía, a quienes no conozcan al detalle la historia del señor Potter y compañía.

El problema principal, salvada esta apreciación, es que tanto un público como el otro encontrará, tras su rimbombante fachada, un estrepitoso vacío frívolo a nivel de juego y lógica, que deja en la estacada todo lo construido anteriormente al ofrecer una serie de enigmas con menos substancia que un caldero vacío. Una consecución de pruebas que viajan sin demasiada gloria entre lo guiado, lo poco claro y el mero aburrimiento, no consigue salvaguardar las victorias de una ambientación que, como mínimo, podría catalogarse de cuidada y esmerada, y terminan sirviendo de zancadilla a una sala con más fallos que aciertos -esa misión secundaria hecha casi de cualquier manera- que puede suponer una decepción especial hacia aquellos que acudían con expectativas más elevadas.

Queda a cargo de los mismos jugadores decidir si vale o no la pena entregarse a un producto que difícilmente viajará más allá de la referencia y el encanto de la nostalgia de quienes crecimos con estas historias.