FUGA2 ESCAPE (La autopsia) Junio 19

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Para los amantes de los sustos más físicos y menos exigentes.

Lo+: El juego que puede dar la autopsia.

Lo-: Que se queden a medio camino de lo que podría haber sido un triunfo del terror.

Hace ya algunos años que el fenómeno -como gustamos de llamarlo los más aficionados- de los escape rooms aterrizó por estos lares. Si bien la popularidad de la que goza hoy en día se ha ido ganando a base de esfuerzo y con el tiempo, es irremediable percibir una sostenida tendencia hacia la escasez de originalidad de las temáticas más abundantes. Esto, que por supuesto no tiene nada que ver -o, al menos, no es condición sine qua non para la frustración- con la calidad del producto final, sí puede arremeter en algunos aspectos e, incluso, llegar a entorpecer logros enormes -un ejemplo clásico podría ser La Sospecha de Escapem: ¿otra sala de detectives? Sí, pero no una cualquiera; o The Darkness, de Lighthouse: ¿otra casa encantada como excusa para sala de terror? Espérense y vean- o encumbrar productos algo menores -como es el caso de La Autopsia de Fuga2.

Nadie duda -o no debería hacerlo- que llamar a una sala La Autopsia y situar la acción en una morgue durante la misma es un concepto, si bien no completamente inaudito, sí excelente como fuente de tetricidad e impulsor de momentos espeluznantes y dignos de las mejores narraciones de género. A esto ayuda, por supuesto, la aparición de productos cinematográficos como la interesantísima Autopsia de Jane Doe, que vendría a ser el principal referente a considerar antes de adentrarse en la primera sala de Fuga2.

Resulta una verdadera lástima descubrir que ambos conceptos se encuentran totalmente desligados y lo que, a priori, parecía presentarse como un producto sobrenatural con grandes dosis de terror psicológico -graso error, dejarse llevar por las expectativas-, se confabula más como un producto de intensidad físico que, repleto de jump scares, casi como si de un slasher se tratara, no alcanza en ningún momento las cotas de lugubrez imaginadas.

La historia, un thriller sin mayores ínfulas, se estructura alrededor de una serie de pruebas que viajan sin demasiado ánimo entre lo correcto y lo poco agudo, de manera que el jugador, especialmente el más avezado, tampoco encuentra demasiados elementos gratificantes en este aspecto. Quizás lo más llamativo de la propuesta sea un trabajo ambiental cuidadoso, estilizado y realista, con espacios bien diseñados y detalles decorosos y sustanciales, que provocan más de un suspiro al imaginar todo lo que podría haber sido y finalmente no ha llegado a entreverse.