EL MISTERI DE LA LLUM ESCAPE ROOM - ABRIL 19

⭐️⭐️⭐️

Lo+: La trama es ingeniosa y está bien llevada, especialmente en su planteamiento.

Lo-: Pierde fuerza en un tramo final que podría dar más de sí.

Las adaptaciones de leyendas y cuentos populares de la cultura local suponen una base correcta y curiosa sobre la que sustentar una historia, capaces de atraer a la comunidad que comparte dicha sustancia y de darla a conocer más allá de sus fronteras habituales, pero no aseguran un éxito ni mucho menos. Al final, las ideas, por buenas que sean, se encuentran al servicio de los narradores y creadores, y pueden ser la catarsis de una buena trama o, simplemente, una excusa más para un despropósito sin sentido; pruebas de esto último, por desgracia, haylas por doquier, como es (o era) el caso de Els minairons, de Toca el Dos Andorra, que no lograba remontar lo entretenido de su propuesta y entregaba un producto final que distaba años luz de ser memorable.

El misteri de la llum, en cambio, debería considerarse, por méritos propios, merecedor de un lugar despreocupado en la primera categoría. Tomando como punto de partida una historia muy poco conocida por aquellos ajenos a la comunidad manresana, pero bien afianzada a su calendario popular -es incluso motivo de fiesta local-, sus creadores sitúan al jugador en un estadio de interés considerable al plantear una mezcla entre la leyenda -sobre una misteriosa y (quizás) milagrosa luz en pleno siglo catorce- y la ficción, hasta el punto que, lo que se antojaba un trámite anodino empieza pronto a devenir una trama encomiable, sobre la que será, al menos en su primer tramo, imposible no elucubrar y lanzar suposiciones.

Las estancias, decoradas con sencillísima efectividad -o efectiva sencillez, estamos todavía tratando de dilucidar algo al respecto-, cumplen su función correctamente y encajan una serie de pruebas que se adaptan a la perfección con la trama y el escenario, podríase decir, con idéntica efectiva sencillez -sí, sí, o sencillísima efectividad-, de modo que el juego transcurre con fluidez y una mantenida curiosidad por los derroteros de la historia. No hay un solo elemento fuera de lugar, ni un solo momento de desinterés por la partida, lo cual ayuda a confabular una experiencia entretenidísima y muy disfrutable.

Quizás se echaría en falta una mayor apuesta por su potencial para ofrecer un broche final que elevara la sala a alturas mucho más sorprendentes, cuando la última habitación, que vendría a ser algo así como el quid de la cuestión, aparece algo deslustrada -ojo, que no mala- ante las expectativas que la trama había generado entre los jugadores.