CODEXCAPE (Paranoia) Mayo 19

⭐️⭐️⭐️⭐️MODO PERTURBADO


Para locos y locas sin ningún prejuicio y muchas ganas de diversión.

Lo+: Destila locura por todos sus poros.

Lo-: Que haya quienes no se impliquen en su historia.

Definición de paranoia: Enfermedad mental que se caracteriza por la aparición de ideas fijas, obsesivas y absurdas, basadas en hechos falsos o infundados, junto a una personalidad bien conservada, sin pérdida de la conciencia ni alucinaciones. Detengámonos un momento en este punto, para sentar cabeza, aclarar ideas y dejar que la mente repose unos instantes. La primera y de momento única -esperemos que no por demasiado tiempo- sala de CodeXcape es, a juzgar por tan ilustres palabras, una paranoia a medias, como si hubiérase propuesto quedar a medio camino entre este concepto aquí desplegado y otras nociones todavía desconocidas. Pero aclaremos tan copiosa afirmación -si no fuéramos a hacerlo, para qué molestarse-, y es que, una vez concluido el juego, llegados al punto en que las luces se encienden y uno es capaz de ver el entramado tras la bambolina, queda una idea fija y obsesiva grabada a fuego en el cerebro del jugador, aunque, eso sí -y ahí es donde se distingue con claridad la discordancia-, basada en hechos fundados sin posibilidad alguna de considerarse falsos y/o absurdos: Paranoia, queridos lectores, es un juegazo de principio a fin.

Y esto es así, irrebatiblemente cierto, gracias a la rocambolesca y curiosamente denostada en ciertos parajes -inoportunos, por favor, manténganse alejados-, conciliación de locura y diversión a raudales que proponen sus maravillosos creadores y game masters, auténticos maestros de la función e impactantes robaescenas donde los haya, que, con su mera presencia, entrega y entusiasmo, son capaces de elevar el nivel de la sala a cotas realmente sorprendentes.

Haciendo un buen uso de los espacios, sencillos y efectivos a la hora de integrar la trama, y valiéndose de una consecución de pruebas interesantes, lógicas y rápidas, guardan su mejor baza en una puesta en escena envidiosa y cuidada al milímetro, que no se hace de rogar y salpica de brillantez un conjunto que todos aquellos jugadores que pretendan gozar y olvidar en la puerta cualquier tipo de prejuicio y obstinación durante algo más de una hora, no podrán sino disfrutar y fantasear con volver a jugar una y otra vez.

Sin duda, un enorme acierto y una gran lección para los amantes del escapismo, que encontrarán en Paranoia un nivel de deleite que parecía haberse perdido u olvidado en muchos lugares comunes.