GOLDEN POP (Catacumbas) Diciembre 18

⭐️⭐️⭐️

Lo+: Empecemos por el principio, que es lo justo y, además, la mejor forma de llegar a buen puerto. El concepto del que parte Golden Pop es verdaderamente único y, sin duda, maravillosamente delicioso para todos aquellos que amamos el cine y somos aficionados al escapismo. Un auténtico cine en el que cada película esconde una aventura en la que tú eres el protagonista, lleno de referencias y lugares icónicos que, hasta ahora, solamente habían vivido al otro lado de la pantalla; así, cinéfilos, podéis imaginaros el plantel cuando la cuarta barrera, esa que siempre se había antojado inalcanzable, se abre para permitirte adentrarte en tu película favorita en una suerte de metareferencia del clásico de McTiernan, El Último Héroe de Acción. Una vez dentro, y como si de una producción de Hollywood se tratase, el jugador no puede evitar deslumbrarse ante el poderío de decorados y efectos especiales, que se encuentran un paso más allá de la mayoría -que no de todas, ahí están Alien: El Origen o Legend Escape Room para demostrar lo contrario- de escenarios que hemos visto hasta la fecha, proporcionando una increíble sensación cinematográfica. A partir de aquí, las pruebas, acertijos y juegos, presentados en cantidad considerable para atraer a cuatro jugadores sin dejarse a nadie en el tintero -no queda claro si hay espacio para alguien más, eso sí, a pesar de las posibilidades; detalle a tener en cuenta para todo aquel que quiera divertirse y no descansar-, saben abrazar las ideas y el espíritu de Indiana Jones y ofrecen una aventura en consonancia. Todo, todo y todo es digno de las aventuras de nuestro arqueólogo favorito... o de nosotros, ahora, por fin, dignos sucesores de sus peripecias.

Lo-: En este punto habría que empezar con un planteamiento previo: a la luz del concepto de Golden Pop, donde cualquier película puede llegar a estar a tu alcance, y conociendo el futuro de la cartelera -al menos, tal como ha sido planteada hasta el momento-, cabe cuestionarse si iniciar su recorrido con una entrega de Indiana Jones es un acierto o una repetición hasta la extenuación. No, por supuesto, por falta de epicidad ni por carecer de fuerza en la cultura popular, que es innegable, sino porque si lo que se pretende aquí es innovar, y eso creemos, atacar una materia que ya han pisado, con mejor o peor resultado, Tolok, Harrison Jones, Legend, entre otros, puede no resultar en el golpe de efecto que desde el backstage se esperaba. En estos tiempos, donde la tendencia en taquilla es clara, deberían quizás haber apostado por Star Wars, que triunfa año tras año en cartelera, y dejar al viejo profesor Jones en el tintero a expensas de su nueva película de aquí a dos o tres años. Pero esto es solamente una idea. Donde verdaderamente falla Catacumbas es en presentar una aventura a la altura de las películas y del hype generado por la expectación y el bombo mediático alrededor de la sala: sí, a nivel técnico es espectacular, pero el jugador avanza con la sensación de no estar haciendo nada más que ejecutar unos pasos de baile marcados por una partitura escrita, donde el coge esto y ponlo aquí, mueve lo otro y baila un claqué enfrente, substituye a la lógica, el romperse la cabeza y la maravilla de la situación. Mientras que algunos trucos surten el efecto deseado y te dejan con la boca abierta, hay salas que carecen de magia y se solventan con un lastimero meh. Además, es irremediable, al menos para el jugador experimentado, vislumbrar los trucos detrás de las maravillas: por mucho que resuelvas acertijos haciendo uso de un razonamiento acorde a la sala, no surten su efecto hasta que no has leído algo en voz alta o recibido una instrucción del deus ex machina que guía la partida.