ABDUCTION 4 (Enterprises) Agosto 19

⭐️⭐️⭐️⭐️


Para quienes deseen emular al hombre murciélago por un día.

Lo+: Los primeros dos tercios del juego son la mezcla perfecta de diversión, adrenalina y aventura física que la propuesta merece.

Lo-: El resto no sabe estar a la altura.

Abduction entró en los anales del escapismo con su tercera parte. The Exam fue, desde su inauguración, un hito en cuanto a originalidad y versatilidad que nadie afín al género pudo -ni debe- dejar escapar, una verdadera proeza que marcaría un antes y un después a la hora de recabar ideas y buscar productos alternativos y no afianzados en determinados estándares que prometían, bajo ciertas premisas, quedar obsoletos con el paso del tiempo. No ofrecía nada que no pudiera haber sido inventado antes; no era, a fin de cuentas, su pericia e ingenio lo que lo hacían destacar, sino el carácter sorpresivo y diferenciador con respecto al resto del mundillo. Ellos fueron los primeros en inventar algo así y quienes la disfrutamos como enanos no podíamos sino venerar tan dichosa propuesta.

No era de extrañar que pretendieran aprovechar tan inaudito tirón y encadenar tan rápido como pudieran una cuarta entrega cuyo fundamento residiera en la misma base de las secuelas de blockbuster hollywoodiense: más grande, más rápido, más explosivo. Qué mejor manera, pues, que adentrándose en el género de ocio narrativo más popular del momento, el superheroico. Siguiendo esta línea, es innegable que ofrece al jugador exactamente lo que venía pidiendo a gritos desde el año pasado, de modo que contentará a todo aquél que quisiera repetir una aventura del estilo, a pesar de que esto se achaque en detrimento de un menor grado de originalidad. Son unos cuantos los lugares comunes que comparte, no sólo con el examen, sino también con su primera sala, La Caída del Régimen Nazi, y que los más jugones no tardarán en reconocer en una suerte de cliché un tanto estirado.

Esto, por supuesto, no resta una gota de deleite a una propuesta que es, en sus primeros dos tercios, una aventura divertida y adrenalítica sin parangón en el panorama actual. Es imposible no gozar con las primeras carreras contra reloj y una consecución de juegos que parecen armados por expertos del recreo y la gresca, con un nivel elevado de exigencia física y carcajada sostenida, que conduce sin remedio a los jugadores a una corriente atemporal donde nada importa más que el regocijo y la jarana. Es una verdadera lástima que el último tercio pierda fuelle y reste fluidez al conjunto, con una breve serie de pruebas que no se hallan a la altura de la bucólica diversión inicial y emborronan un tanto la propuesta en su conjunto, que, de haber conseguido sostener un mismo nivel de dinamismo, habría podido ser considerada una verdadera obra maestra del entretenimiento.

La ambientación, aunque peca de minimalista en algunos tramos y olvida lugares de renombre que todo fanático del hombre murciélago pagaría por ver recreados y ocupar como centro de sus peripecias, podría calificarse de casi excelente para el contexto que pretenden recrear, y contiene lo que sin lugar a dudas es alguno de los elementos más sofisticados y alucinantes del escapismo reciente, cita ineludible en una sala sobre Batman. Permite, asimismo, una interacción con el entorno que supera con creces la de su predecesora, tornando la aventura más vibrante, si cabe, en sus primeros compases.

En definitiva, mucho para divertirse y algunas cosas para reprochar en una aventura que no deja de ser imprescindible para todo amante del entretenimiento más físico.